jueves, 8 de septiembre de 2011

The dancing chicken

Este es uno de los finales más alucinantes que he visto en mi vida. Fue la última imagen que Ian Curtis vio antes de colgarse en su cocina la fatídica noche del lunes 18 de mayo de 1980, justo cuando estaba por iniciar su primera gira en EEUU con su mítica banda, Joy Division. "Stroszek" (1977) del maestro Werner Herzog, narra la odisea de un sujeto (Bruno S.) que abandona su Berlín natal en busca del sueño americano en compañía de una prostituta y un anciano. Llena de imágenes bellísimas, la película es cruda y cruel como pocas al transmitir como la sociedad capitalista de los gringos es capaz de hundir a un hombre hasta el punto de privarlo de cualquier tipo de redención. Una obra maestra tan extraña y bizarra como este pollo que baila.



Herzog tuvo que rodar esta secuencia completamente solo ya que el resto de su equipo técnico se negó a apoyarlo por considerar que lo que iba a grabar era algo "horrible". Según el propio cineasta, estas imágenes son lo mejor que ha filmado. Juzguen ustedes mismos.